Lidiar con un compañero de trabajo difícil

Las personas "complicadas" no suelen representar un problema si te la cruzas en la calle, en una tienda, en una fiesta,...Pero cuando se trata de trabajar y relacionarte a diario con este tipo de gente, sobre todo en un mismo equipo, sí se transforma en algo problemático.

Cuando no estamos a gusto con algún(os) compañero(s) o subordinado(s) no nos concentramos, baja la productividad, el ánimo puede decaer e incluso termina afectando al resto de los integrantes del grupo.

Desde luego, nadie quiere trabajar con compañeros así, pero lamentablemente, sobre todo en el terreno laboral, no siempre podemos elegir la gente que está a nuestro alrededor. ¿Qué hacer en ese caso? Hay que buscar estrategias que ayuden a sacar lo mejor de cada uno, por el bien de todos; o al menos que consigan que "el trago sea menos amargo".

La mejor estrategia se basa en estos 6 principios:
  1. No ignorar el problema y valorar las potencialidades de la(s) persona(s) implicadas en el conflicto.

    No es difícil toparse con jefes o empleados que simplemente optan por ignorar a los colaboradores difíciles y esperan que el problema desaparezca solo, es decir, que la persona dé media vuelta y se vaya por iniciativa propia de la empresa o que finalice su contrato. Eso es un error grave si la persona posee un buen potencial.

    Hay que intentar arreglar la situación si esa persona aporta o puede aportar algo valioso a la empresa y posee ciertas cualidades que pueden ayudar a encaminar al grupo o aumentar su valor. En caso contrario puede que la empresa decida desprenderse del lado opuesto del conflicto (es decir, tú) de modo voluntario (para evitar su continuidad) o de modo obligado (debido al descenso de productividad).

  2. Investigar los problemas lo antes posible.

    importante intervenir en cuanto un comportamiento negativo se hace evidente. Muchas veces las personas no son conscientes de que su comportamiento es negativo, o que afecta a otros. Esto se debe, en gran medida a que cuando se producen este tipo de comportamientos, la reacción natural es apartarse del origen del problema, sin ofrecer explicaciones.

    Esto suele derivar en que el trabajador afectado también se convierte en un trabajador frustrado.

    Para investigar e intervenir, por ejemplo, puede ser útil llevar a la(s) persona(s) implicadas a un lugar privado, lejos de los otros (una sala de juntas, una oficina,...), y abordar el asunto con calma.

    Es importante confirmar si es consciente de sus actos y de cuan perjudiciales son para la empresa y para tí. Si no lo es el siguiente paso será describir la naturaleza del mismo. En este punto, es muy probable que el trabajador niegue los hechos o interrumpa afirmando que estamos equivocados. A pesar de las interrupciones, hemos de seguir ahondando en la explicación ofreciendo ejemplos comprobables del comportamiento inadecuado. Evidentemente, una vez que hemos realizado la exposición de los hechos, hemos de tener la capacidad de aceptar las posibles alegaciones que el trabajador nos proporcione como exculpatorias. Sin embargo, si a pesar de las pruebas presentadas, el trabajador sigue negándose a aceptar la existencia del problema, lo único que podemos esperar es que durante las siguientes horas el trabajador se de cuenta de que existe una posibilidad de que lo que se le ha dicho es cierto. Más tarde volveremos a hablar. Si de este modo tampoco conseguimos hacerle entender su error podemos mediar mediante superiores en la empresa.

  3. Ayudar a corregir el rumbo

    Una vez que hemos investigado el problema y hemos hecho entender al colaborador que su comportamiento es negativo y que la situación afecta al resto de la organización, habrá que ayudarle a corregir los puntos conflictivos.
    Este proceso requiere de tiempo, ya que adquirir nuevos hábitos de trabajo es un proceso arduo.
  4. Empatizar con las personas que originan el conflicto

    Según los especialistas, una de las mejores tácticas para convencer a otros es usando la empatía, es decir, la capacidad de ponernos en lugar del otro.

    En las organizaciones se aplica muy a menudo este concepto sobre los trabajadores para que se identifiquen con la empresa y con su puesto de trabajo. Esto suelen hacerlo para convencerle de que aumentar su productividad e integración es favorable para la empresa y por tanto también para él.


    En ocasiones habrá pues que seguir estos principios para que esos compañeros "diferentes" se sientan identificados con el grupo y por tanto busquen un bien común.

    Es frecuente que cuando se produce un conflicto la reacción natural sea apartarse del problema sin ofrecer explicaciones. Esto suele derivar en que el trabajador problemático también se convierte en un trabajador frustrado y/o marginado.

    Para ser empático, y así poder evitar esa frustración o/o marginación será necesario preguntarse ¿Qué es importante para ellos? ¿Qué es lo que ellos valoran? ¿Cuáles son sus objetivos?. Eso hará que nosotros entendamos mejor a esas personas y que del mismo modo ellos nos entiendan mejor a nosotros. Así se llegará a objetivos comunes.

  5. Comunicación

    Una de las principales razones por la que los equipos de trabajo fracasan es por la falta de comunicación entre sus integrantes. Si no existe este elemento, ninguna meta se cumplirá.

    Recuerda que para conseguir éxito trabajando en equipo, necesitamos tener una buena comunicación con nuestros pares y superiores; pero, previo a ello no debes dejar de lado que no sólo hay que saber hablar sino también saber escuchar.

    Además, es importante mantener las formas. Usar voz baja o demasiado alta, usar mucho el sarcasmo, emitir sonidos desagradables,... Los demás habitualmente no interpretarán correctamente lo que dices. Considera que los integrantes del conflicto ya tienen suficiente con luchar contra otros obstáculos como para añadirles problemas adicionales.

  6. Fomentar la creatividad

    Con el fin de mantener a todos los integrantes del conflicto con una actitud positiva es necesario fomentar la creatividad de cada uno. Para lograr este objetivo hay que basarse en 3 principios básicos: concentración, confianza y entusiasmo.
Por supuesto, estos 6 consejos son útiles de modo general, pero cada individuo y cada situación concierne a sus particularidades y por tanto es necesario un trato específico.

Si el empleado sigue mostrando un comportamiento que juzgamos de inaceptable y se niega a cambiar de hábitos, podemos recurrir a nuestro jefe para que éste le plantee un ultimátum. Esto implica recopilar pruebas factibles y documentos que demuestran la situación que se está produciendo y, siguiendo el protocolo de la empresa, ofrecer al trabajador un periodo de gracia como última oportunidad para corregir su actitud antes de informar al superior.

Si tras todo esto no se producen cambios sustanciales y resulta difícil controlar la situación y mantener la calma, lo mejor será adoptar una actitud desenfadada y aceptarlo; como dijo Bernard de Fontenelle: “No hay que tomarse la vida demasiado en serio; de todas formas, no saldremos vivos de ella.”


Salu2,
elSant0

Evitar el síndrome del "esclavo del correo electrónico" en el trabajo

A día de hoy el uso del correo electrónico en el puesto de trabajo se ha convertido en algo habitual e incluso imprescindible cuando se trata de empleos administrativos, ejecutivos, comerciales,...

El uso de e-mails a nivel empresarial se extendió con el fin de proporcionar una herramienta que agilizara los procesos de tramitación y comunicación para los trabajadores; es decir un factor clave para aumentar la producción y hacer más cómodo el día a día de asalariado y empresarios.

Sin embargo, en los últimos tiempos, para la mayoría de sus usuarios llega un momento en que si no ponen orden en su correo electrónico se sienten desbordados, disminuyendo la producción laboral debido a la amplia cantidad de tiempo necesaria para mantener su buzón. La situación es tal que muchos trabajadores se sienten esclavos del correo electrónico. Para muchos, el número de correos que reciben a lo largo del día es tan alto que incluso se angustian sólo de pensar en estar varios días sin poder gestionar el correo (por haber salido de viaje, por averías técnicas,...). ¿Cuántas veces habré oído eso de “me he pasado media mañana limpiando la bandeja de entrada“? Y es que abrimos y nos encontramos con:
  • Correos que van dirigidos a nosotros
  • Correos en los que estamos en copia
  • Correos de "spameo"
  • Correos privados que nos llegan a la cuenta corporativa
  • ...
Por todo eso debemos considerar que el correo electrónico es uno de los principales ladrones de tiempo de las jornadas laborales. Y para evitarlo hay que reflexionar en que el correo es una herramienta pensada para ayudarnos en la gestión de nuestro trabajo y no se debe convertir en un trabajo en sí mismo.

Para corregir este problema se deben seguir ciertas pautas. Tanto empresas como usuario deben hacer un uso inteligente del correo electrónico. Ya es una cuestión más cultural que tecnológica. Algunos de los consejos a seguir son:
  • No realizar lectura rápida y somera del correo por no poder leerlos detenidamente. Acaba conviertiendose en una pérdida de tiempo porque en la mayoría de ocasiones es necesario releerlos más adelante minuciosamente.
  • Evitar el envío de correos del tipo "aquí está el documento, revísadlo".Se debe avisar el motivo concreto en el "Asunto", por ejemplo: "Revisad el documento para que pueda ser entregado al cliente". Y para aquellos que sólo disponen de unos minutos intentar crear un resumen de dicho documento en el encabezado.
  • Una de las cosas más comunes cuando se tiene correo electrónico de empresa es que comencemos a facilitarla a nuestros contactos, convirtiéndose en un referente de nuestra persona y permitiendo que así sea. Pero se debe tener en cuenta un dato, ¿a quién pertenece la cuenta de correo electrónico a la empresa o al trabajador?. Es una vieja cuestión que necesita mucha formación para usuario y empresarios.
  • Es importante no mezclar el correo privado con el corporativo. Mantener en distintos planos la vida laboral y la personal es fundamental. Además, por lo general al mezclar ámbitos privados y de trabajo acabamos recibiendo fotos, vídeos, chistes,... que una vez que tenemos en el correo de la oficina muchas personas reenvían a su vez al resto de compañeros. Cada uno sabe que tipo de relación lleva con sus compañeros, pero dado que rara vez se utiliza la copia oculta luego acaba llegando, no se sabe como, a la dirección de tal o cuál responsable al que no le ha parecido tan gracioso. Por otro lado, esto también genera un importante spam interno y, conforme se extiende por la organización el mismo chiste, nos puede llegar 2 o 3 veces de distintos compañeros.
  • Hay que evitar la pérdida de tiempo continua por la actividad en nuestro correo. No se trata de evitar recibir correos a lo largo del día, sino que cuando los recibimos seguramente dejaremos la tarea que estamos realizando para abrirlos. Hay que ser razonable con este tipo de distracción.
  • Es fundamental que la empresa proporcione herramientas técnicas que ayuden a gestionar y administrar el correo ágilmente.
  • Es habitual, en relación al punto anterior, que los "esclavos del correo" demandan un móvil que permita gestionar el correo electrónico. De esta manera intentan aprovechar los tiempos muertos en salas de espera de aeropuertos, clientes, etc. En la mayoría de ocasiones es un error porque sólo se consigue fomentar el uso y abuso del correo.
  • En la empresa se ha de tener en cuenta que cada nuevo trámite a realizar provoca que aumente el número de e-mails. Por ello se han de incorporar los estrictamente necesarios y mantener una organización racional.
  • En muchas ocasiones nuestra dirección de correo empresarial acaba filtrada a través del reenvío de un reenvío de correo y a partir de aquí empezamos a recibir correo basura. Es importante evitar el spam (usando filtros, antispywares,...).
  • El botón de reenviar a todos los contactos o a la lista de correo de la oficina debería tener una confirmación.
  • En ocasiones, la empresa cree que el correo corporativo es de su propiedad y puede verse tentada de acceder al contenido de correos que de ámbito privado del usuario. Aunque el correo sea propiedad de la empresa, acceder al contenido de los mismos es una cuestión legal complicada. Simplemente con saber que se está utilizando para el ámbito privado ya sería motivo de sanción, no es necesario que se abran dichos correos para saber su contenido.
Se podrían seguir enumerando consejos para el usuario y la empresa que ayudaran a un mejor uso del correo, pero todos llevan al mismo lugar. Utilizar el sentido común y saber claramente dónde está el límite del uso y del abuso. En el trabajo hay que usar el correo electrónico para mejorar nuestro rendimiento laboral y no convertirnos en cautivos del mismo. 


Salu2,
elSant0

Posibles preguntas durante una entrevista de trabajo

Unas de las peores cosas que nos puede pasar durante una entrevista de trabajo es que nos hagan alguna pregunta que nos ponga incómodos. Inevitablemente son pocos los casos en que esto no ocurre. Para saber como salir lo mejor posible de la situación aquí expongo algunas de las preguntas conflictivas y tramposas que se nos pueden presentar en una entrevista laboral y como responder a muchas de ellas.

PREGUNTAS SOBRE TU PERSONALIDAD
  • Háblame de ti mismo. Aprovecha la oportunidad para realzar y sacar al tema tus puntos fuertes (curriculum, habilidades,...).
  • Cuéntame una anécdota de tu vida en la que resolvieras con éxito una situación problemática. Evita contar un problema propio y dí como ayudaste a resolver un problema ajeno.
  • ¿Qué le hace a usted mejor que el resto de candidatos? Difícil no caer en la tentación de los 2 extremos, el de ser muy narcisista o caer en el abuso de la modestia. La fórmula esta como siempre en el equilibrio, tratando de demostrar como tus conocimientos, experiencia y aptitudes encajan con el perfil profesional que se necesita. Evita posibles comparaciones odiosas con otros candidatos y vincula tus habilidades personales con los requisitos para el puesto.
  • ¿Cuál es tu mayor debilidad? Alerta. Nunca seas negativo, sino todo lo contrario. Convierte cualquier característica negativa o debilidad en una afirmación positiva o un punto fuerte. Si es necesario cuenta tus defectos de forma realista y añade qué estás haciendo para superar el problema.
  • Si fueras tú el encargado de realizar esta selección y yo fuera el candidato, ¿qué cualidades te gustaría que yo reuniera?
  • ¿Te gusta trabajar con gente o prefieres trabajar solo?
  • ¿Te consideras como un líder o como un seguidor? ¿Por qué?
  • ¿Cual fue la decisión más importante que adoptaste en el pasado? Puedes devolver la pregunta "¿En el ámbito personal o en el profesional?".
  • ¿Cuál ha sido el error más grande has cometido? Ojo, aquí lo que querrán saber es tu capacidad para aprender y no volver a cometer los mismos errores. Verán tu forma de actuar presente a partir del pasado y tu capacidad para solucionar problemas.  
  • ¿Qué has aprendido de tus errores?
  • Defínete a tí mismo con cinco adjetivos calificativos. Justifícalos.
  • ¿Acabas lo que empiezas?
  • Piensa en......un profesor, un amigo, tu novio/a. Si yo le preguntara cómo eres tú, ¿qué crees que contestaría?
  • Si todos los trabajos tuvieran la misma remuneración y la misma consideración social ¿qué es lo que realmente te gustaría hacer?
  • Describe tu escala de valores.
  • ¿Qué personas te sacan de quicio?
  • ¿Duermes bien?
  • ¿Cómo reaccionas habitualmente frente a la jerarquía?
  • ¿Cómo te insertas en un equipo de trabajo?
  • ¿Qué impresión crees que he sacado de ti tras esta entrevista?
PREGUNTAS SOBRE TU FORMACIÓN
  • ¿Por qué estudiaste arquitectura, derecho, económicas,...?
  • ¿Cómo decidiste estudiar?¿Qué otras carreras te atraían?
  • ¿Quien influyó más en ti a la hora de elegir tu carrera?
  • ¿Qué asignaturas te gustaban más/menos y en cuáles sacabas mejores/peores notas?
  • ¿En qué medida tus calificaciones se deben a tu esfuerzo personal y en qué medida a tu inteligencia?
  • ¿Qué cambios habrías introducido en el plan de estudios de tu Facultad o Escuela, si hubieras podido?
  • ¿Cuál fue la experiencia más gratificante durante tu vida como estudiante?
  • ¿Piensas proseguir o ampliar tus estudios de alguna manera?
  • Si volvieras a empezar tus estudios, ¿qué harías de modo diferente?
  • En tu formación complementaria, ¿qué seminarios o cursos de corta duración has realizado?¿Qué te motivó a realizarlos?
  • ¿Tuviste algún puesto representativo durante tu tiempo de estudiante? (Delegado de curso, miembro de la Tuna...)?
PREGUNTAS SOBRE TRABAJOS ANTERIORES
  • Háblame de tus actividades al margen de tus estudios
  • ¿Realizaste algún trabajo de "estudiante" (clases, trabajos de verano, de prácticas...)?
  • ¿Qué aprendiste durante tus trabajos anteriores? ¿Qué funciones desempeñabas? ¿Cuánto cobrabas?
  • ¿Debías supervisar el trabajo de alguien?
  • ¿Cuál de tus trabajos previos te ha gustado más/menos? ¿Por qué?
  • ¿Cuál es tu proyecto o solución más creativa?
  • ¿Cómo te llevabas con tus compañeros, con tus jefes, con tus subordinados?
  • ¿Cuál fue la situación más desagradable en que te viste?¿Cómo le hiciste frente?
  • Describe el mejor jefe que hayas tenido. Y el peor.
  • Descríbeme un día típico en tu trabajo anterior
  • ¿Cómo conseguiste ese trabajo, esa práctica...?
  • ¿Por qué abandonaste tu último trabajo? Pregunta típica con la que el entrevistador querrá saber si tuviste problemas en tu anterior empleo. En ningún caso comiences a criticar a tu antigua compañía o colegas, el entrevistador pensará que no eres una persona de fiar. Demuestra tu interés por ganar mas experiencia o asumir mas responsabilidades.
  • ¿Porque has pasado algún tiempo sin trabajar? En el caso de que en tu currículum haya algunos baches con tiempos en los cuales no has trabajando entre un empleo y otro, la respuesta ante la pregunta debe ir dirigida hacia negocios familiares, y que afortunadamente ya no precisan de tu ayuda y puedes dedicarte a tu profesión enteramente. Otra opción puede ser el empleo de tiempo para unos proyectos personales que tardaron mucho en realizarse, y que sin embargo crees que puedes satisfacer de igual modo tus aspiraciones en la empresa.
PREGUNTAS SOBRE LA OFERTA DE EMPLEO
  • ¿Qué sabes acerca de nuestra empresa?
  • ¿Cuáles son tus expectativas económicas? Pregunta esperada e incómoda a la vez. La mejor manera de abordarla es decir que se espera un salario acorde con nuestro aporte y responsabilidades, o bien tirando la pelota para el otro campo respondiendo con otra pregunta como: ¿Cuánto gana un nuevo empleado en esta empresa? Sería bueno informarse con anterioridad sobre el sueldo medio del puesto de trabajo en cuestión. También es una buena opción explicar que estás más interesado en las oportunidades que te brinda el trabajo que en una retribución elevada, para no demostrar que sólo nos interesa el dinero. Si todo sale bien, el momento de negociar el salario será mas adelante cuando el empleo ya sea tuyo.
  • ¿Qué te atrae de nuestra empresa?
  • ¿Qué ambiente de trabajo prefieres?
  • ¿Prefieres un trabajo previsible o un trabajo cambiante?
  • ¿Qué relaciones piensas debe haber entre un jefe y su colaborador inmediato?
  • Estarías dispuesto/a a trasladarte a vivir a otra ciudad, a otro país, o a viajar con frecuencia?
  • ¿Tienes alguna preferencia geográfica?
  • ¿Cuál crees que puede ser para ti la mayor dificultad al pasar de la vida de estudiante a la vida del trabajo?
  • ¿Qué departamento (marketing, financiero, producción, comercial...) te atrae más?
  • ¿Por qué crees que deberíamos contratarte? Con estas preguntas el entrevistador sabe hasta donde estás dispuesto a luchar por el trabajo. El empresario quiere a alguien entusiasmado por conseguir trabajar para él, dispuesto a dar lo mejor en su beneficio. Nuevamente trata de informarte lo mas que puedas sobre la empresa para demostrar tu interés en el puesto ofrecido.
  • ¿Cuáles son tus puntos fuertes y tus puntos débiles para este puesto?
  • ¿Qué te ves haciendo dentro de cinco, de diez años?
  • ¿Cuáles son tus objetivos a largo plazo?¿Cómo crees que podrás lograrlos?
  • ¿Cómo te enteraste de la existencia de este puesto?
  • ¿Por qué piensas que vas a tener éxito en este trabajo?
  • ¿Con qué tipo de jefe te gustaría trabajar?
  • ¿Y con qué tipo de jefe crees que acabarías por chocar?
  • ¿Estarías dispuesto/a a a realizar un curso de formación a cargo de la empresa, antes de ser contratado/a?
  • ¿Cuánto quieres ganar ahora ( y dentro de cinco años)
  • ¿Prefieres trabajar en una empresa grande, mediana, pequeña, pública, privada...?¿Por qué?
  • ¿Te gusta la previsibilidad de un trabajo cuya hora de comienzo conoces, así como la hora de finalización, o prefieres un trabajo en el que hoy no sabes exactamente lo que harás mañana?
  • ¿Cuándo podrías incorporarte al trabajo?
  • ¿Qué personas de las empresas en que has trabajado anteriormente pueden darnos referencias de ti?
  • ¿Participas en otros procesos de selección?
  • ¿Qué opinas de.....la unión monetaria, el terrorismo, el feminismo, los políticos, los sindicatos.........?
  • ¿Comentas con tus padres-esposa/o-novia/o las incidencias de tu trabajo?
PREGUNTAS SOBRE TU VIDA PRIVADA
  • ¿Con quién vives?
  • ¿A que se dedica tu familia?
  • ¿Tienes novia/o-esposa/o?
  • ¿Que opina de este trabajo?
  • ¿Qué haces en tu tiempo libre?
  • ¿Cuáles son tus aficiones favoritas?
  • ¿Cuál es último libro que has leído? ¿qué te pareció?
  • ¿Tienes intención de quedarte embarazada?
  • ¿Eres católico/a?
  • Estas cuestiones sin lugar a dudas pueden provocar incomodidad. En estos casos no estas obligado a contestar, puedes responder amablemente, con cordialidad preguntando si es realmente importante para el proceso de selección, o bien responder con total sinceridad. De todos modos, si creemos que alguna de las mismas puede afectar a nuestro trabajo no está de más ir preparado para saber que deberíamos contestar. También puedes responder que en tu opinión ese asunto es irrelevante para deducir tu idoneidad para el puesto al que optas. Dilo con seriedad pero no con agresividad. Estas preguntas valoran tu control emocional.
      
Salu2,
elSanto

Cómo afrontar una entrevista de trabajo

Hace poco una amiga me comentaba que tenía una entrevista de trabajo y no sabía que ropa llevar (sport, casual, elegante,...). Resulta que yo he afrontado ya algunas entrevistas del mismo tipo y conversando con ella capté que podía cometer diversos errores durante la cita.

Entrevistas de trabajo hay de muchos índoles. En ocasiones el empleo ya casi te ha sido asignado y la cita es un mero trámite para conocerte un poco mejor. Sin embargo, es normal acudir a entrevistas que forman parte de un proceso de selección y que resultan ser cruciales para obtener el empleo. Solemos llegar a ellas tras realizar un proceso de búsqueda mediante currículum, cartas de presentación, recomendaciones,… y lo mejor es no desaprovecharlo.

Por ello es recomendable preparar bien cada paso y dominar la situación para poder mostrarte tranquilo y seguro de ti mismo.

Vamos allá con alguno consejos.


ANTES DE LA ENTREVISTA

Da buena impresión en los primeros contactos

Recuerda mantener una actitud agradable y educada en cualquier relación establecida con personal relacionado con la entrevista. Así mismo, cuando seas "nominado/a" para realizar tu entrevista da facilidades para fijar la hora y el día de la entrevista. Recuerda que si pones excesivas pegas para fijar la cita, se podrá interpretar como falta de interés por el puesto de trabajo.
Si te citan por escrito, lo correcto es que llames para confirmar tu asistencia.

El lugar de la cita

Es importante asegurarse del lugar, la hora y los datos de un contacto a quien acudir si surge algún tipo de inconveniente. Si no estás seguro de cómo llegar al lugar de la entrevista, haz un viaje de prueba o prevé un margen de tiempo lo suficientemente amplio para asegurar que puedas llegar a la hora.

Conoce a qué te enfrentas:

Antes de acudir a una entrevista de trabajo, es muy recomendable prepararla bien. Siempre hay que transmitir sensación de seguridad y de confianza, y para eso, lo mejor es mantener la situación bajo control.

El primer punto a tener en cuenta es que podemos encontrarnos diferentes clases de entrevista. Cada vez más, las empresas apuestan por otro tipo de reuniones que les ayuden a conocer más y mejor las capacidades de los aspirantes. Los principales tipos de entrevistas que puedes encontrar son:
  1. Según el número de entrevistadores:




    • Entrevista individual. Es la más habitual. Se lleva a cabo entre la persona que busca el empleo y un representante de la empresa. No existe un patrón ni un modelo a seguir. El orden y los temas que se aborden dependen únicamente de la voluntad del entrevistador. Sin embargo, el carácter confidencial de este tipo de entrevista permite alcanzar una profundidad mayor en las cuestiones.
    • Entrevista de panel. En este caso intervienen varios entrevistadores, en lugar de sólo uno (personal de departamento de Recursos Humanos, personal de tu ámbito profesional,...). No existe un orden preestablecido ni unas temáticas determinadas, éstas dependen íntegramente de los entrevistadores. Se puede alcanzar una gran profundidad en el diálogo, siempre que se supere la más que probable intimidación inicial que supone enfrentarse a varios entrevistadores a la vez.
    • Entrevista de grupo. Es muy similar a la entrevista de panel, aunque en este caso el aspirante es entrevistado por diferentes personas que pertenecen a distintas áreas sucesivamente. En este tipo es frecuente que haya un psicólogo de empresa. Cada entrevistador evaluará al candidato según sus propios criterios y, una vez concluidas las entrevistas, se unificarán y se tomará una decisión en común.
  2. Según el procedimiento de la entrevista:




    • Entrevista estructurada. Es la más estática y rígida de todas, ya que se basa en una serie de preguntas predeterminadas e invariables que deben responder todos los aspirantes. Esto facilita enormemente la unificación de criterios y la valoración del candidato, pero no permite que el entrevistador ahonde en las cuestiones más interesantes. Es recomendable para aquellas empresas que necesitan cubrir muchos puestos de trabajo y no pueden invertir demasiado tiempo en el proceso de selección.
      La extensión es variable, depende del criterio de la empresa. Puede reducirse a unas meras cuestiones básicas (las más significativas) o ser bastante extensa, planteando cuestiones sobre toda la historia laboral del candidato.
      En todo caso, es conveniente hacer siempre una pequeña preparación previa sobre los temas que se puedan plantear. En ocasiones aparece el nerviosismo del candidato al ver al entrevistador tamando notas. Hay que tener en cuenta que al tener una estructura formal se requiere registrar la información. Aemás, a veces da la sensación de estar inmersos en un proceso mecánico que en muchos casos es contraproducente.
    • Entrevista no estructurada. Es aquella en la que se trabaja con preguntas abiertas, sin un orden preestablecido, adquiriendo características de conversación. Esta técnica consiste en realizar preguntas de acuerdo a las respuestas que vayan surgiendo durante la entrevista. En este tipo de reunión el entrevistador solo tiene una idea aproximada de lo que se va a preguntar y va improvisando las cuestiones dependiendo del tipo y las características de las respuestas. Además, el énfasis se pone más en el análisis de las impresiones que en el de los hechos. El principal inconveniente de este tipo de entrevista de trabajo es que, al no tener un listado de temas y cuestiones, se puede pasar por alto áreas de aptitud, conocimiento o experiencia que conviene resaltar.  Además, no hay posibilidad de revisar la exactitud de las conclusiones del entrevistador. Con todo, este tipo es, sin duda, el que más gusta a los entrevistadores, a causa de la libertad que deja.
    • Entrevista mixta. Es aquella en la que el entrevistador despliega una estrategia mixta, alternando preguntas estructuradas con preguntas espontáneas. Esta forma permite permite, mediante la parte estrcucturada compararte con los demás candidatos, y mediante la parte libre profundizar en tus características especificas.
    • Entrevista de provocación de tensión. Es aquella en la que se emplean modos y actitudes que tienen como objetivo provocar tensión en el candidato. Se utiliza fundamentalmente para cubrir aquellos puestos que deben desempeñarse en condiciones de gran tensión. En estos casos, el entrevistador necesita saber como reacciona el solicitante al elemento presión. Personas con poco control emocional suelen perder el control por lo que se pueden detectar los engaños preguntando minuciosamente al candidato. Hay diferentes métodos de inducir situaciones de tensión. Las más habituales son: Criticar las opiniones del aspirante acerca de algunos temas, interrumpir al entrevistado; guardar silencio durante un largo periodo de tiempo después de que el candidato haya acabado de hablar;...
      Intenta ser fácil de entrevistar, no intentes conducir y dirigir la entrevista. Normalmente, no se usa al comienzo de la entrevista porque este proceder imposibilita la comparación entre el comportamiento normal del candidato y el que se produce bajo tensión. Tampoco se usa al final de la entrevista porque es recomendable dar al candidato la oportunidad de recobrarse de la tensión antes de su terminación.
      No existe ningún método que a priori genere tensión en todos los candidatos. Uno puede dejar frío y relajado a un tipo de persona, mientras que usando otro se le puede causar una respuesta emocional. Por eso se suelen usar varios condicionantes durante toda la entrevista.
También es muy importante conocer todo cuanto puedas de la empresa (actitud conservadora o moderna, salarios medios en el puesto al que aspiras, perfil buscado,...)

Además, estudia tus aptitudes, tu experiencia y tu educación. Conoce perfectamente tu currículum (recuerda que el entrevistador se basará en él) y asegúrate de que podrás justificar todos los elementos del mismo.
Es muy útil y práctico preparar respuestas a las principales preguntas que suelen provocar incomodidad durante las entrevistas de trabajo. Aquí dejo una relación de cuales son. Recuerda repasar tus puntos débiles y preparar buenos argumentos para defenderlos.

Condiciones previas a la entrevista

Ve sólo/a y evita citas y compromisos posteriores ajenos a la entrevista. Ir acompañado indica dependencia para el entrevistador. Además tu comportamiento puede estar condicionado al saber que te están esperando.
Es mejor llegar 5 minutos antes que 5 minutos después. Tu falta de puntualidad denotará falta de interés que puede trasladarse al entorno laboral. Si por una razón de peso sabes que vas a llegar tarde, comunícalo cuanto antes a la persona de contacto. Procura llevar un teléfono móvil para estas situaciones.
Lleva dos o tres copias de tu currículum vitae (podría venir bien tenerlo a mano). Si el currículum enviado anteriormente a la empresa no incluye una foto asegúrate de que las copias que lleves a la entrevista sí la tengan. (eso hará que el entrevistador te recuerde mejor cuando revise sus notas). Lleva también un bloc o un lugar donde poder apuntar información relevante que pudiera surgir durante la entrevista, pero no lo utilices si no lo crees necesario.
Evita cualquier distracción o condicionante previo que pueda provocar interrupciones o tensión durante la entrevista. Apaga el móvil antes de la entrevista; no fumes antes de la entrevista (el olor a tabaco es fácilmente detectable), no discutas o hables con gente que crees te provocará tensión (desconocidos, al teléfono,...).
Cuida mucho tu apariencia. El entrevistador debe centrarse en lo que digas y no en tu vestimenta o complementos:
  • Evita ropa llamativa. Ve bien vestido/a, sin ser demasiado informal o extravagante. Por lo general es recomendable presentarse con imagen formal y clásica acorde al puesto al que se aspira. Cuida los mensajes que puedan contener las prendas de vestir (aunque sean en otros idiomas).
    Lleva ropa perfectamente acondicionada (planchada, limpia,...) y evita prendas incómodas (para sentarse, para andar,...) o que puedan mostrar posibles transpiraciones (axilas,...). No olvides cuidar todos los detalles, incluidos zapatos, cinturones,...
    En el momento de elegir la ropa recuerda el significado que cada color implica (rojo=seguridad, pasión, peligro; azul=confianza, reserva, amistad; amarillo=egoismo, envidia, placer; negro=seriedad, nobleza, tristeza;...).
  • Ve limpio/a y correctamente aseado/a (afeitado, peinado/a,...). Recuerda hacer un uso muy moderado de perfumes, maquillajes,... Y recuerda también que para muchos empleos tatuajes, pearcings y peinados extravagantes pueden ser muy condicionantes; para casos en que sea negativo evita realzarlos.
  • Evita un exceso de indumentaria y complementos (gafas en el pelo, joyas llamativas, pines, pañuelos asomando en los bolsillos, bolsos llenos de atavíos, llaves con multitud de llaveros,...).
  • No acudas con complementos que puedan ser interpretados negativamente (gafas oscuras implican inseguridad, bolsos grandes implican amplias necesidades, ...).

DURANTE LA ENTREVISTA

Primeros instantes

Saluda al entrevistador con una fórmula convencional (por ejemplo: Buenas tardes Sr. Ruiz).
Recuerda no ser el/la primero/a en extender la mano. Y cuando llegue el momento saluda con un apretón de manos y sonríe mirando a los ojos (evitando intimidar y expresando confianza).
No te aproximes mucho al entrevistador/a. Puede ser malinterpretado o provocarle tensión.
Comportate de manera natural y muestra confianza en ti mismo.
No te sientes hasta que te lo digan. Recuerda que debes ceñirte al guión del entrevistador, por tanto el marca los actos (no por ello dejes de expresar confianza y autonomía).

Cuída tu imagen y educación

Recuerda que debes crear una buena impresión. Las primeras impresiones son de gran importancia. Muchos empresarios consideran que tras haber visto entrar por la puerta a un candidato, observar la forma de dar la mano y sentarse, son capaces de decidir sobre su valía. En otros muchos casos es un método cómodo para eliminar multitud de candidatos en el proceso de selección.
Recuerda:
  • Estate atento/a a cada detalle.
  • Se simpático/a (evitando caer en el típico "peloteo").
  • Procura decir siempre la verdad. En ocasiones es fácil para el entrevistador detectar si estás mintiendo.
  • No tutees si no te lo indican.
  • Cuida tu lenguaje. No uses palabras rebuscadas y evita localismo que no pueda entender el entrevistador. No utilices expresiones tajantes ("siempre", "nunca",...) ni utilices latiguillos ("osea", "este", "bueno",...). Acaba todas tus frases y mantén un volumen de voz normal (ni estridente ni tímido). No hables demasiado rápido. Utiliza un lenguaje persuasivo que despierte el interés de tu entrevistador pero qu no denote falsa modestia. Palabras como reto, experiencia, futuro, compromiso, objetivos, eficacia, proyecto, garantía y responsabilidad, utilizadas correctamente y sin abusar, tienen una fuerza especial. Los términos de moda, las frases hechas, los clichés y las coletillas son sintomáticos de un vocabulario pobre o intelectualmente perezoso.
  • No seas nada arrogante.
Cuida los detalles con significado implícito
  • Mira al entrevistador a los ojos, pero sin intimidar. Mirar excesivo tiempo hacia otro lado puede implicar desatención, hacia abajo desconfianza, hacia arriba indecisión,...
  • No peques de agresivo/a ni de sensiblón/a. No seas excesivamente entusiasta, pero demuestra interés.
  • Sientate derecho/a, ni al borde de la silla (implica inseguridad), ni repantigado/a (indica falta de respeto).
  • No pongas los codos sobre la mesa del entrevistador.
  • No cruces los brazos ni las piernas (se puede interpretar que estás a la defensiva), ni metas tus manos en los bolsillos por mucho tiempo (denota desinterés). Tampoco te sientes sobre tus manos.
  • Evita ponerte nervioso/a y los gestos que lo indiquen como golpear con el boli en la mesa, agitarte en el asiento, tics en piernas o brazos, morder las uñas,...
  • Abtente de fumar aunque lo ofrezcan.
  • No mires el reloj.
  • No comas chicle.
  • Si te ofrecen una bebida puedes aceptarla, pero que no sea alcohólica o energética.
  • No respondas con evasivas o dudas, ni con expresiones muy breves o monosílabos ("sí", "no", "tal vez",...).
  • No esperes demasiado tiempo para responder (podría parecer síntoma de distracción).
  • Muestra entusiasmo por obtener el trabajo, pero no lo supliques.
  • No trates al entrevistador como si la oferta que te ofrece sea una "limosna" para tí.
  • No hables mal de las empresas en las que has trabajado. En general no hables mal de nadie, evita juicios aventurados y comentarios superficiales.
  • No te niegues a responder preguntas.
Deja que la entrevista fluya y domina la situación

No interrumpir y dejar que la entrevista fluya es muy importante.
Debes dejar al entrevistador que tome él la iniciativa y dirija la entrevista, pero al mismo tiempo aprovecha tus oportunidades para hablar. Con tus comentarios puedes provocar que te sean realizadas preguntas que realcen tus puntos fuertes o tus conocimientos sobre la empresa y el sector que abarca (no des impresión de "sabelotodo").
No hables demasiado, pero tampoco seas excesivamente breve. Procura que los detalles de interés para tí no sean pasados por alto y sé claro en tus respuestas.  Y no des explicaciones innecesarias.
Convence a tu interlocutor de que reunes las mejores cualidades para el puesto y tienes interés en el mismo.
No muestres rigidez ni problemas de adaptabilidad ni de disponibilidad.
Si te preguntan sobre ti mismo/a, enfatiza tu formación, experiencia y resultado de tus trabajos. Se positivo sobre tí en cada momento. Por ejemplo no digas, "acabo de terminar mis estudios y no tengo experiencia profesional"; podrías decir "estoy disponible para trabajar y dispuesto/a a poner en práctica todos los conocimientos que he adquirido en mis estudios". No temas hacer preguntas (evita llevarte dudas al finalizar la entrevista), pero no muestres intereses negativos para tu imagen (intereses exclusivamente económicos, posicionales, condiciones vacacionales y permisos,...).

Ultimos instantes

Los últimos instantes son también muy importantes. Forman la última impresión que el entrevistador tomará. Si hemos hecho bien los deberes implicarán poco más que una despedida, pero si el puesto aun está en el aire debemos cuidar algunos detalles:
  • Si no nos han informado durante la entrevista viene bien preguntar sobre el siguiente paso en el proceso de selección (dónde, cuando, con quien tendrá lugar,...). Para ello podemos preguntar por ejemplo: "Disculpe, si tiene unos minutos más me gustaría conocer cual es la siguiente etapa en el proceso de selección".
  • Muestrate seguro hasta el final. No demuestres sensación de alivio por finalizar la entrevista.
  • Expresa tu agradecimiento. No está de más pedir una tarjeta de vista al entrevistador para posteriormente enviar una carta de agradecimiento o, simplemente, para ponernos en contacto si es necesario posteriormente (como recordatorio de la entrevista si el proceso de selección se alarga demasiado,...).
  • Despídete con un nuevo apretón de manos mirando a los ojos al entrevistador con expresión de simpatía.
DESPUES DE LA ENTREVISTA

Recuerda anotar toda la información relevante que ha surgido durante la entrevista para evitar olvidos.
También es de utilidad analizar los resultados y anotar puntos fuertes y débiles que pueden servir para una segunda entrevista en la misma empresa o para próximas entrevistas en otras empresas.


Salu2,
elSant0